Desde el comienzo de este proyecto educativo nuestro objetivo ha sido el mismo: educar con excelencia académica sin descuidar la parte afectiva que tan necesaria es al momento de enfrentar las dificultades de la vida, sea la vida académica u otros aspectos de la misma. Desde esta perspectiva es que hemos encarado la agradable tarea de EDUCAR a nuestros alumnos.Consideramos que la única forma posible de llevar adelante el proceso de enseñanza- aprendizaje es utilizando la contención académica y afectiva, dejar una huella de afecto que ligue los conocimientos adquiridos para el resto de la vida de los estudiantes.

Basta con pensar en nuestros años de estudiantes y recordar aquella maestra o profesor que sin dejar de ser exigente, nos contenía con una palabra de aliento: “Ponete a estudiar….Vos podes!!”, o que sin dejar de ponernos una baja nota nos prestaba el oído para escucharnos cuando teníamos algún problema ajeno a la vida escolar o no, pero que estaba presente apoyándonos para que podamos seguir creciendo.

Esta es nuestra forma de concebir la enseñanza, desde un lugar de continencia, de afecto y dedicación. Ocupar el lugar de los viejos tutores que nos acompañaron a lo largo de nuestra vida en la escuela.

Nuestro lema es: “La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón.” Howard G. Hendricks.